viernes, noviembre 24, 2006

Manejar en Santo Domingo

Bienvenido a mi casa virtual.

Cuando uno se pone viejo 2.

Yo recuerdo aquellos días cuando en un accidente en algún motor grande era como soñaba mi muerte.
No tenía un chin chin de consciencia. Hacia unas cosas que no sé como me atrevía, claro, al menos que hubiera estado mi hermanita presente, esa era peor, yo inventado y ella provocándome... pero luego le hago esas historias...

Aqui una lista mis cosas en ese entonces.
Me encantaban esos DT y "Ninjas" prestados de mis primos y tíos, asimismo, me gustaban prestados para soltarle el "cloche" sin que importe lo que se rompa. No sé como nunca lo que se rompió fue mi cabeza.

Recuerdo que un charade 95 me sentía más seguro que andando en una Range Rover, acelerarlo hasta sentirlo flotando, sin siquiera haber aprendido a manejar: solo sabía arrancar patinándolo.

Una vez choque con un pana en una cabaña... difícil verdad? Pero nada, el venía para atrás y yo iba pa’ lante; él en vez de mirar hacia atrás buscaba alguna vacía y yo, por supuesto en lo mismo.
Pero él andaba en una jeepeta, yo en un camry; a él no le paso nada y a mi se me metió el radiador en el motor; pero que importaba en ese entonces, ya éramos 5x5. Al final como todo estaba lleno seguimos pal río, no fue hasta las 7 am del otro día que pensé inventarme el cuento que diría en mi casa.

Ay! Cuando papi compró un Accord, yo fiebrú con un accord vtec en mi casa... pobrecita de “Lú” casi le tumbo el palo. Todo por culpa de un perro en el medio y cierta persona diciendome acelera...

Hoy en cambio, yo salir, coger la autopista a 90 km/h sin mente, sin prisa, es lo más común. Irme y darle a todo el mundo paso, dejarlo salir del carril derecho, de entradas; dejarlo que se me atraviesen para subir los elevados no me molesta. Aparte de estar empezando a quedar calvo me estoy poniendo viejo?

Porque hoy, yo sé que yo era un peligro, porque coger la Gustavo en vía contraria es peligroso para mí y para cualquier otro, cruzar la Churchill por donde no hay calle debe serlo también. Pero hoy, ya no me como un semáforo, es más me quillo cuando se lo comen, me quillan la gente que se meten porque el semáforo esta verde quedando a mitad de la calle que la cruza, me quilla los tigres que paran por las líneas de cruce de los peatones, es más me quilla manejar en esta maldita ciudad.

Hemos todos comprado la licencia o simplemente no pensamos en los demás....

Con tiempo le desglosaré cada historia de las mencionadas... ya saben, un hecho sin contexto es solo un pretexto...

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